La primera impresión, sin necesidad de vuelos, es que es un placer trabajar con gente tan profesional. El profesional sabe combinar el trabajo, intenso, con la informalidad, menos intensa; sabe poner lo importante por delante, y sabe por donde empezar y por donde continuar, y eso todo eso, y muchas cosas más es lo que viví el jueves pasado. Entre todos hicimos un gran trabajo, un trabajo donde cada uno hacía su papel, y todos colaborábamos en un espacio común .... que ha empezado a funcionar, aunque nada más que se ha iniciado.
La segunda impresión es que cuando trabajas con profesionales están interesados en las cosas, les interesa escuchar, también críticamente, para mezclar las cosas con la información ya organizada en el interior de nosotros mismos, y poder mejorar el punto de partida. Escuchar o aprender a escuchar es decisivo, y es algo que cuando somos pequeños tenemos que hacer porque no nos queda más remedio, pero que cuando crecemos, también intelectualmente, poco a poco, reducimos nuestra capacidad de escucha o "tenemos menos tiempo" para hacerlo, y es preciso hacer un gran esfuerzo para escuchar al otro. Decíamos que era básico para desarrollar una competencia directiva innovadora: saber escuchar, sin prisas, reflexionando sobre lo escuchado, analizándolo, criticándolo, pero en todo caso, dejándonos
impregnar por el otro. El otro, dice Ernesto Sabato, "es el que nos salva", sin el otro -añadiría yo- somos mucho menos, y el otro aparece en primer término a través de la escucha, de saber oir lo que dice. Y téngase en cuenta que aprendemos sobre todo de lo diferente, de lo distinto, y el otro siempre lo es en más o menos medida.
La tercera impresión es que cuando se está en una profesión muy vocacional, como es la vuestra o la nuestra, es facilísimo cooperar, porque existe un lenguaje común, y hasta un conocimiento común implícito. Es como cuando siendo gallegos nos encontramos con un gallego en Cuba, por ejemplo, enseguida se establece una fusión por ser ambos gallegos, pues lo mismo ocurre con los médicos o con los profesores, que nos gusta lo que hacemos. Enseguida identificamos la profesionalidad y es más fácil cooperar y colaborar, solidarizarnos con el otro, sumar al otro, incorporar al ajeno, y por tanto, desarrollamos al tiempo nuestras capacidades de búsqueda y de plasmación en proyectos que tienden a adelantarse al futuro previsible.
La cuarta impresión es la seriedad profesional, pues conocer lo que se hace le da un cierto tono serio, de cosa importante, de proyecto a largo plazo, de proyecto con "horizonte", con futuro, o que busca un futuro: "nos estamos jugando algo", no es cualquier cosa lo que hacemos, es muy importante: nos jugamos muchas cosas y también otros pueden ser beneficiados por lo que hacemos. Ese sentido casi dramático de la vida, es lo que confiere profundidad a nuestros proyectos, lo que les da sentido, lo que les permite seguir aún cuando existan muchas limitaciones e inhibiciones, y lo que nos lleva a buscar en ellas plataformas o sublimadores para superarlas y cambiar el panorama.
Y nada más por ahora, pero de esta forma, sabéis que ya estamos trabajando en lo mismo.
La segunda impresión es que cuando trabajas con profesionales están interesados en las cosas, les interesa escuchar, también críticamente, para mezclar las cosas con la información ya organizada en el interior de nosotros mismos, y poder mejorar el punto de partida. Escuchar o aprender a escuchar es decisivo, y es algo que cuando somos pequeños tenemos que hacer porque no nos queda más remedio, pero que cuando crecemos, también intelectualmente, poco a poco, reducimos nuestra capacidad de escucha o "tenemos menos tiempo" para hacerlo, y es preciso hacer un gran esfuerzo para escuchar al otro. Decíamos que era básico para desarrollar una competencia directiva innovadora: saber escuchar, sin prisas, reflexionando sobre lo escuchado, analizándolo, criticándolo, pero en todo caso, dejándonos
impregnar por el otro. El otro, dice Ernesto Sabato, "es el que nos salva", sin el otro -añadiría yo- somos mucho menos, y el otro aparece en primer término a través de la escucha, de saber oir lo que dice. Y téngase en cuenta que aprendemos sobre todo de lo diferente, de lo distinto, y el otro siempre lo es en más o menos medida.La tercera impresión es que cuando se está en una profesión muy vocacional, como es la vuestra o la nuestra, es facilísimo cooperar, porque existe un lenguaje común, y hasta un conocimiento común implícito. Es como cuando siendo gallegos nos encontramos con un gallego en Cuba, por ejemplo, enseguida se establece una fusión por ser ambos gallegos, pues lo mismo ocurre con los médicos o con los profesores, que nos gusta lo que hacemos. Enseguida identificamos la profesionalidad y es más fácil cooperar y colaborar, solidarizarnos con el otro, sumar al otro, incorporar al ajeno, y por tanto, desarrollamos al tiempo nuestras capacidades de búsqueda y de plasmación en proyectos que tienden a adelantarse al futuro previsible.
La cuarta impresión es la seriedad profesional, pues conocer lo que se hace le da un cierto tono serio, de cosa importante, de proyecto a largo plazo, de proyecto con "horizonte", con futuro, o que busca un futuro: "nos estamos jugando algo", no es cualquier cosa lo que hacemos, es muy importante: nos jugamos muchas cosas y también otros pueden ser beneficiados por lo que hacemos. Ese sentido casi dramático de la vida, es lo que confiere profundidad a nuestros proyectos, lo que les da sentido, lo que les permite seguir aún cuando existan muchas limitaciones e inhibiciones, y lo que nos lleva a buscar en ellas plataformas o sublimadores para superarlas y cambiar el panorama.
Y nada más por ahora, pero de esta forma, sabéis que ya estamos trabajando en lo mismo.
Como integrante del grupo doy las gracias a Carballo por las impresiones elaborados sobre la dinámica del grupo de partipantes en la reunuión del día 19.
ResponderEliminarRespecto a las síntesis grupales, mi opinión es que son bastantes homogéneas ¿somos un grupo muy heterogéneo?
No creo .... aunque claro todos estáis implicados en el mismo proyecto, y eso acaba produciendo casi inconscientemente homogeneidad mayor de la que se espera de cualquier grupo con con historias de vida diferentes. Pero no lo sois. Sois más bien complementarios. De hecho, estáis siendo muy eficaces en vuestro trabajo. Un abrazo, Roberto
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